
La veterana actriz de 64 años Helen Mirren, ganadora de un Oscar en 2006 por su magistral interpretación en “La Reina”, ha desvelado en unas recientes declaraciones que se arrepiente del tatuaje que luce en una mano (un pequeño símbolo cerca de su pulgar izquierdo), un tatuaje que se hizo ya hace unos cuantos años.
Según propias palabras de la actriz, se decidió a hacérselo una noche en que había “bebido una copa de más”. Las razones que arguye son curiosas, para la actriz en el momento que lo hizo le pareció un acto transgresor (en su tiempo, el tatuaje era coto vedado a marineros y presidiarios), pero la actual popularidad de los tatuajes ha hecho que ya no lo sienta como “algo especial” o “diferenciador”, en sus palabras:
"Ahora estoy completamente disgustada y sorprendida porque se ha vuelto algo completamente convencional, por lo que ha perdido su significado para mí."
Mirren también ha comentado que el tatuaje fue realizado por un artista indígena en Minnesota mientras estaba de gira con una obra de teatro. Ahora nos queda la duda de si finalmente decidirá borrárselo o no. Es una pena, porque, aunque ella no lo crea sigue siendo transgresor ver a una señora tan elegante (aparece regularmente en la lista de actrices mejor vestidas) con ese pequeño tatuaje en su mano.